¿Rechazarías ese amor?

¿Rechazarías ese amor? gy kennorr Aeza6pR 03, 2010 6 pagos ¿Alguna vez te sentiste rechazado por la chica o el chico que te gustaba? Estoy seguro que recuerdas ese cambio extraño de la adolescencia de pasar de «odiar» a las niñas o niños a sentir las clásicas mariposas en la panza al intentar hablar, mirar o tan solo acercarte a esa personita especial que había capturado tu atención. Sin embargo iOH DECEPCION! l darte cuenta de que todo lo que habías pensado e imaginado que pasaría al intentar conseguir su atención o comenzar un linda amistad que te pintara l mundo de mil colores, se había venido abajo al encontrarte parado, con la cara colorada de la vergüenza, porque fue rechazado tu intento t[mido, pero contradictoriamente armado de un extraño valor, por conseguir que esos ojos expresaran una mirada tierna por ti. Un par de años después con un oco más de experiencia en los Sv. pe to View contactos amistosos das cuenta que nuev las manos te sudan f tus amistades, con la tiempo, ha empezad orfi en _ cuan e las personas, te ieza a latir fuerte, scu rto que una de o mejor por un tos y sentimientos sobre el resto de las personas. Pero creo que la mejor forma de transmitirte lo que tengo en mente en esta ocasión, es tomar como ejemplo la historia de Josué. Jo Swipe to View nexr page Josué era un joven entregado a cada cosa que hacía.

Era conocido por dar lo mejor de sí en toda actividad o tarea en la que estaba involucrado. Como joven noble, pensaba que cuando encontrara a la persona especial que Dios tuviera para su vida, daría como siempre lo mejor de sí, cuidándola y respetándola como si fuese la única chica sobre la faz de la tierra o como dicen por allí, la última Coca-cola del desierto. Pues bien, la tan esperada chica llegó a la vida de Josué volviéndola un mar de alegrías.

Caminaba de arriba para abajo con una sonrisa de oreja a oreja, de repente se le escuchaba silbar o cantar canciones de amor mientras trabajaba; en fin, el Josué que todos conocían se había vuelto aún más positivo, amigable y feliz. Como siempre, el muchacho quería dar lo mejor de sí con tal de ganar más y más el corazón de aquella chica llamada Raquel. Josué había decidido hacer todo lo posible con tal de lograr la felicidad de ella y entregar todo lo que estuviera a su alcance, aún lo que no, con tal de hacerla sentir como el tesoro tan preciado y esperado que cuidaría, si fuese necesario, aun con su propia vida.

Lastimosamente el mundo de millones de colores de Josué desvaneció cierto día que descubrieron que Raquel padecía de una enfermedad que avanzaba rápidamente y que no podía ser curada en la ciudad en la que vivían. Rápidamente el enamorado joven buscó alte podía ser curada en la ciudad en la que vivían. Rápidamente el enamorado joven buscó alternativas en ciudades aledañas donde tuvieran médicos expertos y medicinas adecuadas para atender la nfermedad de Raquel. Josué consiguió los doctores más especializados en el área con tal de retener la enfermedad que acechaba a su amada incondicional.

Entre viajes, visitas al doctor, medicamentos y hospitales, Josué fue gastando poco a poco todo sus ahorros ya que su familia no contaba con los recursos necesarios y debido al tiempo que consumía el estar buscando las mejores soluciones y estar pendiente de Raquel, había dejado su empleo un par de semanas después de haberse enterado de la gravedad del asunto. Cuando parecía que la chica iba mejorando, tuvo una recaída tal ue fue necesario hacer diferentes procedimientos médicos entre ellos transfusiones de sangres, de las cuales Josué por supuesto, fue de los primeros y mayores donadores.

Después de tanto esfuerzo, preocupación y estrés, finalmente Raquel comenzó a presentar mejoras, lo cual devolvió la felicidad al corazón de Josué, pues se dio cuenta de que el gran esfuerzo de su parte había valido la pena. poco a poco la salud de la chica fue restableciéndose completamente hasta que los doctores les confirmaron que ya no necesitaría ningún tratamiento. Sin mbargo, a estas alturas, Josué estaba desempleado, con escasos fondos en su c 31_1f6 ningún tratamiento.

Sin embargo, a estas alturas, Josué estaba desempleado, con escasos fondos en su cuenta y para rematar, con su organismo débil. Lastimosamente la histona no se acaba Una vez que Raquel pudo realizar sus actividades cotidianas, Josué decidió viajar por un par de meses a la capital del estado con el objetivo de trabajar y recuperar la estabilidad perdida en los días diffciles. Su plan era proponerle matrimonio tan pronto como pudiera a Raquel y por ello ansiaba trabajar arduamente onde tuviera un mejor reconocimiento monetario por su labor.

A los tres meses de haber dejado su pequeña ciudad, decldió hacer un esfuerzo e Ir a visitar a Raquel ya que era su cumpleaños. A pesar de no haber ahorrado todo lo que planeaba pensó que un regalo excelente seria llevar de una vez consigo el anillo de compromiso y pedirle a Raquel que se casara con él. Josué estaba por entrar a la calle que llevaba a la casa de Raquel, cuando con el ceño fruncido para asegurarse de que estaba viendo correctamente, observó que su amada caminaba muy amorosamente junto a otro joven de no muy buen aspecto.

Josué, con una fuerte presión en su pecho, bajo su cabeza y espero que el tiempo pasara hasta asegurarse que el chico con cara de pandillero había salido de la casa de Raquel. Con el corazón en la garganta y su rostro reflejando aflicción, Josué se acercó y tocó la puert corazon en la garganta y su rostro reflejando aflicción, Josué se acercó y tocó la puerta. Los segundos que tardaron en abrir parecieron eternos para Josué, que con ansias pensaba nerviosamente lo primero que diría.

Al mismo tiempo que el picaporte de la puerta giraba, Josué metió su mano en el bolsillo torpemente sacó la pequeña caja negra del anillo que abrió inmediatamente. Allí estaba Josué frente a Raquel intentando articular alguna palabra, hasta que finalmente con voz tierna dijo: «Raquel, jamás he entregado tanto de mí como te he entregado a ti. Te he dado todo lo que poseo; mis fuerzas, mis recursos, parte de mi vida, mi sangre.

Quiero que sepas que mi amor es completamente tuyo y mis brazos están abiertos y dispuestos a perdonar cualquier cosa que sea necesaria para darte mi amor y luchar por hacerte feliz el resto de mi vida» Las lágrimas comenzaron a brotar de los ojos del mismo Josué uando vio que Raquel, en vez de verse arrepentida de cosa alguna, levantó despectivamente su rostro con expresion indiferente y dijo toscamente: «sabes, no me interesa tu amor. Me parece una tontería lo que hiciste por mi. Yo no hubiera desperdiciado tanto de mí en tu lugar. Vete, déjame en paz! y lleva tus ridiculeces a otro lugar». Luego de eso, Josué sintió la presión del aire causada por la puerta cerrada bruscamente frente a su rostro. No tuvo otra opción que darse la vu causada por la puerta cerrada bruscamente frente a su rostro. No tuvo otra opción que darse la vuelta y bajar lentamente los os escalones de la entrada mientras sus ojos derramaban otro par de légrmas por sus mejillas. Poco tiempo después Josué decidió mudarse nuevamente a la ciudad.

Seguido se le ve rondando cerca de la casa de Raquel y según comentan, se mantiene constantemente pendiente buscando una oportunidad en la que ella requiera su ayuda. El cartero de la zona dice que semanalmente lleva una carta a Raquel de parte de Josué, las cuáles ella casi siempre rechaza. También se sabe que Josué a menudo usa una camisa que lleva la leyenda «mi corazón dio todo por ti y espera por tu amor», on la esperanza de que ella pueda recibir y aceptar algún día el mensaje.

Quizás te parezca absurdo lo que Josué estuvo dispuesto a hacer por Raquel, pero te aseguro que ese amor es real. Josué es un sinónimo de Jesús y Raquel significa oveja, la cual eres TÚ. No lo sigas rechazando. Muéstrale gratitud y que valoras su sacrificio correspondiendo su gran amor. Como cuando estas enamorado o enamorada, grita ese amor, entrega todo, haz algo para que el mundo entero sepa que amas al que decldió hacer todo por amor ti. Ahora que ya lo sabes, ¿que harás con Josué? ¿Le cerrarás la puerta Raquel?