Monografias de bolivia

Monografias de bolivia gy terchitcr Ac•Ka5pA 2010 4 pagcs En el polo intraoccidental, ubicamos a lo que Kusch identificaba con las clases medias de las grandes ciudades portuarias de América, la que vienen adscribiendo crítica o acríticamente a las concepciones y a los artefactos provenientes de lo que indistintamente se denomina cultura occidental o euro americana o judeo-cristiana. Aqui tienen cablda las variedades de socialismos, liberalismos, cristianismos y fascismos, de suyos antagónicos entre sí.

Este «polo» es minoritaria y emográficamente decreciente, aunque monopoliza todas las instituciones formales publicas y privadas del continente. Bolivia es el lugar donde se exacerban la mayoría cuantitativa de los «transoccidentales» y la minoría cuantitativa de los «intraoccidentales». Entre los «transoccidentales», es abrumadora Swipe to page la mayoría pertenecl ora siendo hegemónicas tre _ to View next*ge Kusch, se hizo eco y infranqueable entre s precolombinas. ; la aymará. sional casi aya, lo reafirmá con sus investigaciones, encuadradas en lo que denominaba «Epidemiología psiquiátrica» El actual acontecer boliviano, no es mas que la actualización de esa situación Intrínsecamente antagónica, que se remonta a la llegada de los conquistadores y evangelizadores españoles y portugueses a estas regiones. Se diría que estas su sucesivas «cruzadas intraoccidentales», al menos en Bolivia, han sido tan infructuosas como luctuosas. Y barruntamos que lo seguirán siendo, mientras lo «intraoccidental» no cese en sus intentos.

Nos sentimos como casi tentados en terminar aquí esta colaboración, pero como nos queda la duda si hemos lo uficientemente claros en la misma, aún a riesgode ser reiterativos, continuaremos diciendo que el problema de las minorías decrecientes intraoccidentales con todas sus variantes antagónicas, tiene un común denominador cual es la Incomprensión, o quizás, para ser un poco menos Impreciso la inadmislbilidad que bajo la ficción intraoccidental denominada Bolivia, hay una fluencia vital, basada en un estilo de vida que no encaja en los distintos esquemas conceptuales intraoccidentales.

Es eso lo que han demostrado acabadamente tanto Kusch, como Pagés Larraya, habiéndoseles adelantado en sus afirmaciones el conocido Bernardo de Canal Feijoó, muy receptivo a las enseñanzas recibidas directamente de Keyserling ,así como el casi ignoto Carlos Molina Massey(1884 -1964). La saga de incomprensión se remonta al inicio de la conquista. Las etnias asentadas en las regiones bajo análisis, fueron refractarias a los misioneros católicos, a los cuerpos de paz norteamericanos y al Che Guevara.

Siguieron con sus culturas ancestrales ignorando los intentos de implantar el Derecho Romano, primero a través del Derecho Indiano, y luego a través de las ver implantar el Derecho Romano, primero a través del Derecho Indiano, y luego a través de las versiones locales del Código de Napoleón. Allá por 1966, se publicó el libro de Kusch «Indios porteños y Dioses», que compactaba un ciclo de charlas radiofónicas emitidas los dos años previos. En las mismas señalaba los vasos comunicantes existentes entre los porteños y el Altiplano.

Era un testimonio más del largo vinculo entre las personas integrantes de las elites políticas e ntelectuales del Río de la Plata con el acontecer del Altiplano y del Chaco. En forma regresiva, consignemos que en 1945 en esa cantera de datossobre estudios del pasado subcontinental, cual es la » historiade la ciudad argentina», de Amilcar Razori, se consigna la existencia de la «Senda Macomita», demostrativa de las ancestrales relaciones entre las etnias del altiplano Boliviano y las etnias del oriente pertenecientes asentados en el Chaco Boreal que se superpone parcialmente con el Oriente boliviano.

En 1953,0tro de los intelectuales extranjeros que tanto aportaron l estudio del acontecer argentino acoplado irrescindiblemente del acontecer americano, a saber: Salvador Canals Frau en su libro «Las poblaciones indígenas de la Argentina», ilustraba con mapasdel continente, como distintas etnias eran el soporte vital del espacio identificado como Bolivia, y como los espacios de esas etnias hacían caso omiso, a las divisiones políticas que muchos atribuyen a lo 3Lvf4 los espacios de esas etnias hacían caso omiso, a las divisiones politicas que muchos atribuyen a los esquemas de la diplomacia inglesa impregnada de contenidos masonicos.

Dos años después, en el verano austral de 1955, antes del golpe de estado conocido como gobiernos constitucionales de Argentina y Bolivia, habían firmado el Tratado de Unión Económica, que reafirmaba el Tratado de complementación suscripto en 1947. ínterin en 1949,se había inaugurado el ferrocarril que unía a Yacuiba con santa Cruz de la Sierra, enclave occidentalizador del Oriente Boliviano, línea férrea que buscaba el río Madeira y que era una de las consecuencias de los arreglos de pacificación a la guerra que los estados de Paraguay y Bolivia, libraron entre 1932 y 1935.

En esa instancia el gobiernobrasilero asumió el compromiso de construir el ferrocarril entre Santa Cruz de la Sierra y Columba. Por las gestiones de pacificación de esa guerra – que como todos los conflictos en la región estaba incentivado por los intereses intraoccidentales por los ingentes recursosmineros de la misma – el entonces canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas recibió el Premio Nóbel de La Paz. La relación entre el Altiplano y Buenos Aires se había afianzado con el enlace entre las redesferroviarias argentina y boliviana entre La Quiaca y Villazon en 1925.