Experiencia

.3 EXPERIENCIA DEL SISTEMA PROGRESIVO EN COLOMBIA La cárcel en Colombia viene evolucionando en forma paralela con los demás países latinoamericanos donde el encierro acrecienta los fenómenos de prisionalización, estigmatización y etiquetamiento.

La cárcel ha desarrollado una subcultura desoclalizadora en calidad de comunidad estructurada, caracterizada por una filosofía espontánea, jerga de conceptos, códigos de conducta y una práctica diaria; estos elementos expresan un prototipo de subsistema donde se mantienen valores, se controlan las tensiones (micropoderes), se generan procesos de adaptación, se ogran objetivos y finalmente hay una interacción.

Estos criterios conllevan a analizar el medio con una óptica interdisciplinaria en la búsqueda de respuestas de los roblemas las hostilidades, los estereotipos y las rut or7 S»ipeto Desde el punto de vi de No. 1405 de 1934 (C’ go de abrió la brecha para tratamiento, el artícu as, el Decreto Ley en nciario y carcelario), clasificación y el período de observación para su posterior ubicación, que de acuerdo con el artículo 1 99, se agruparían afines al delito cometido, la reincidencia, la edad,los antecedentes y las circunstancias personales.

La insistencia por organizar la administración de la pena bajo el sistema de tratamiento integral progresivo se le debe a la constancia del Dr. Bernardo Echeverry Ossa to nex: page Ossa, quien a su vez ha abanderado «La causa penitenciaria en Colombia». A partir del Decreto 1817 de 1964 que reformó el mencionado decreto 1405, es explic ta la aplicaclón del Sistema progresivo (Art. 136).

Para su ejecución, se aprobó el Decreto 1985 de 1966 el cual creó el centro de observación, Clasificación y Rehabilitación, cuyas normas se redujeron a estructurar una planta de profesionales de alto nivel: sin reglamentar sus unciones y objetivos prácticos. Dado el momento histórico y el desarrollo teórico, no se comprendió la magnitud del propósito y posteriormente el Decreto 3176 de 1968 determinó la planta del Ministerio de Justicia, aboliendo el grupo de especializados en la Dirección General de prisiones.

Algunos centros carcelarios del país probaron suerte con diferentes modalidades de progresividad, como el trabajo libre en cuadrillas ambulantes, (C. C. Espinal, C. D. Armenia, P. N. La Picota, P. N. Popayán, P. N. El Barne, Colonia Penal de Oriente, etc. ) que el artículo 272 permitió, incluso admitiendo la estadía urante la noche fuera del establecimiento, para estos reclusos de confianza.

El cerrado presidio de Gorgona, ensayó para los indígenas, el sistema de disciplina de Cabildo Abierto, orientado y dirigido por los internos; hasta el cierre de la cárcel-isla en 1 984, este modelo pasó a la Penitenciaría de Popayán, la cual no lo pudo desarrollar plenamente, ya que el carácter de los delitos «graves» de los indígenas, relacionados con Homicidio y Ley 30/86 (estupefacientes), no les permitía salir al campame relacionados con Homicidio y Ley 30/86 (estupefacientes), no les permitía salir al campamento extra-muros.

La Penitenciaria de «la Picota», ejerció su ensayo, durante los años 1984 a 1985 conformando un Comité Interdisciplinario para aplicar el sistema progresivo, del cual se adelantaron las siguientes actividades: – Se estructuró un equipo profesional conformado por Psicólogos, Pedagogo, Antropólogo, Sociólogo, oficial de guardia, guardianes, Administrador de Empresas y abogado, en coordinación con la Universidad Católica de Colombia, que puso a disposición un delegado (Profesor en Criminolog(a), para adelantar un convenio interinstitucional, y una propuesta para cualificar tanto al personal dministrativo como de guarda que interviniera. – Se contó con la Dirección del abogado criminólogo Dr. Jaime Valderrama, quien con su visión y experiencia, orientó al grupo, acorde con las posibilidades del penal. Se organizó un plan de trabajo, que incluyó fichas de observación, clasificación y diagnóstico y Acta final del Consejo de Tratamiento, asumiendo para el estudio de personalidad el carácter de fácil, difícil y resocializable como indicadores para clasificar a los internos. – Se presentó el anteproyecto de Decreto Ley con el apoyo del entonces Director General Dr.

Bernardo Echeverry para esarrollar el sistema progresivo, el cual tuvo resistencia de sectores ajenos al ensayo. Se impulsó un plan de publicidad del programa dirigido a los internos del penal por medio del periódico «Nuestra Voz», producto de un curso de c dirigido a los internos del penal por medio del periódico «Nuestra Voz», producto de un curso de capacitación: Publicidad, Prensa y Periodismo. – Se organizaron cursos especiales para los internos del penal para que ellos fueran la fuerza del proyecto, como el de «Juntas de Acción Comunal» patrocinado por el Ministerio de Gobierno, posteriormente se presentó dos proyectos para organizar l penal como Junta de Acción Comunal y los patios como organizaciones cooperativas.

Se creo un clima distensionado en las relaciones para ejecutar el proyecto del sistema progresivo y prueba de ello lo constata que al año de haber comenzado éste, solo se había presentado un herido por accidente de trabajo en el penal. – Se seleccionaron de los patios 20 y 70, varios pasillos, se estudiaron y clasificaron 100 internos, a los cuales se les aplicó terapia educativa, laboral, cultural, psicológica y social. Se dio a los internos del programa un tratamiento educativo en enseñanza nocturna en la modalidad de secundaria y superior tres Facultades de la Universidad del trabajo) que graduó en 1986 a 30 reclusos. – Se organizó a los internos a partir de los Comités y se atendió el 100% las necesidades resolviendo un porcentaje considerable. Se motivó el deporte (olimpiadas) y la cultura (grupos de danzas, teatro y música), efectuando presentaciones fuera del penal. – Se estimuló el arte (talleres de escultura, música, psicología y filosofía) coordinado por Nueva Acrópolis – Se atendió el espíritu religioso, con convivencias de internos en coordinado por Nueva Acrópolis conjunto con Laicos, Personal Administrativo y de Guardia, para otivar el liderazgo cristiano. – Se involucró el grupo interdisciplinario con la organización, control y disciplina del penal, participando del Consejo de Disciplina y la Junta de Patios. Se orientó el permiso de 72 horas para condenados, y como producto de está inducción de los primeros 70 casos, el 80% eran internos del programa.

El Sistema Progresivo funcionó formalmente al principio, pero al reñir su esencia con la seguridad del penal se fue debilitando y el Comlté interdisciplinario disolviendo por necesidades del semcio, lo que llevó al cierre del proyecto. En síntesis, la experiencia del rograma de Sistema Progresivo fue positiva al ser trampolín a otras propuestas y negativa porque las condiciones del Régimen fueron superiores a la buena intención de modernizar y humanizar el medio. Posteriormente a esta experiencia, se consideró necesario organizar otros proyectos, separados del penal (antiguo Hospital Antituberculoso) y nacieron los programas de disciplina atenuada, el de Microempresas por la rehabilitación social, y las Cuadrillas Ambulantes, con su base legal, filosofía, régimen interno, metodología y elementos organizativos.

Estos programas no fueron entendidos por quienes sólo les importaba como acción el medio penitenciario la vigilancia y finalmente distorsionaron su filosofía al vincular internos sin los requisitos reales, lo que finalme finalmente distorsionaron su filosofía al vincular internos sin los requisitos reales, lo que finalmente condenó al cierre esta nueva oportunidad. La Ley 65 de 1993 (actual Código penitenciario) volvió a abrir un campo importante de acción para el fomento de este sistema, igualmente en la Ley de Presupuesto del año • 1 995 ingresaron a nivel de inversión varios proyectos importantes en materia de tratamiento de internos, uno de ellos el Sistema de tratamiento progresivo. Viendo la importancia de estructurar este programa, se presentó ante el Departamento Nacional de Planeación, la evaluación socioeconómica del proyecto de inversión para impulsar el Sistema progresivo, el cual fue aprobado con un apoyo de $2. 514 millones a ejecutar durante el cuatrienio 1994 – 1998.

El proyecto inició su experimento en el año de 1 995 en la Colonia Penal de Oriente – Acacías (con un régimen de semilibertad), para luego proyectar su implementación en la Penitenciaría Nacional de Barranquilla «El Bosque», en la Reclusión de Mujeres de Medellín y en las Penitenciarías de Picaleña – Ibagué y Central de Colombia «La Picota». La Subdirección de Tratamiento y Desarrollo con la asesoría de la Oficina de planeación y la Unlversidad Externado de Colombia, inició el proceso, conformando y cualificando un equipo interdisciplinario, el cual se orientó hacia tres actividades fundamentales: 1 . Orientación y Conciliación: Recepción de internos recién llegados a la Colonia. 2. Laboratorio Socio-Cultural: Descubrimiento de motivaciones personales del int Colonia. ersonales del interno por medio de la construcción de los proyectos personales. 3. Reinserción Social: Verificación del proceso personal esarrollado por el interno. Dados los difíciles trámites para ubicar a tiempo los recursos económicos y garantizar la contratación de profesionales, el programa no ha tenido continuidad administrativa, dejando el sinsabor de frustracion en los internos seleccionados. Hay resultados positivos donde se ha logrado llegar a los internos, interactuando, registrando y preseleccionándo en tres campamentos (Guayuriba, Sardinata y Cola de pato), la guardia ha participado en la inducción y se inició los contactos con la Red Social de Apoyo, en la región.

Así mismo negativos, porque el manejo de las distancias en la Colonia ha sido un obstáculo, la asesoría contratada por parte de la Universidad Externado, para aportar las metodologías presenta dificultades y distancias en la interpretación de la realidad carcelaria colombiana y en la ejecución de su propuesta cultural de cambio, finalmente la clasificación de los internos es lenta por el sesgo de la información. La Subdirección de Tratamiento y Desarrollo, buscando mayor impacto, comprometió las diferentes dependencias del INPEC, para intervenir decididamente en el proyecto asumiendo que en el instituto hay profesionales conocedores y aptos para asesorar y ejecutar el programa.