El festejo que termina en fatalidad

El festejo que termina en fatalidad gywiItredoparra13 ctenpanR 14, 2016 4 pagos El festejo que termina en fatalidad: Las balas no van al cielo, los niños sr Los disparos indiscriminados al aire después del cañonazo llenan de luto las fiestas de año nuevo (Notitarde/Cortesia Efecto Cocuyo) Gustavo Rodríguez Valencia, diciembre 30. – La candidez de los siete años arrojó al chico a la única ventana de su hogar para fascinarse con el fulgor de la pirotecnia que contrastaba con la opacidad de su roída vivienda, pero un proyectil que cayó del cielo le apagó la vida.

El médico de guardia del Hospital Adolfo Prince Lara intentó onsolar a la desventurada madre era estaba absorta. Taciturna Swipe to page y enmudecida se ma para iniciar los prepa violencia con armas las balas perdidas, su cirujano. La Linea de Morón ora ivn fuego D odas las formas de s la ocasionada por Icanzó a decir el La mujer regresó al humeante predio donde la noche anterior sus vecinos le hab(an prendido fuego a la alegor[a del año viejo para que todo lo malo se quedara atrás.

Las fiestas de año nuevo se tiñeron de luto. En este aho se han emprendido diversas iniciativas a través de las redes sociales para advertir que las balas no sirven para celebrar. Es habitual atribuir las muertes a las riñas entre los integrantes de pandillas rivales. Si Sin embargo, también es frecuente observar a insospechados ciudadanos que la noche del 31 de diciembre desempolvan sus armas de fuego para festejar la llegada del año nuevo al estilo charro.

El arma es un símbolo de estatus. Aunque su propietario la mantenga en una gaveta o la exhiba en las fiestas hogareñas. Las balas no van al cielo, los niños sí , No regales dolor a tu vecino , Cuando se dispara una bala al cielo no llega al infinito, baja con más fuerza y mata , refieren los diversos lemas que las ersonas cuelgan en las redes y a los cuales se han unido las autoridades de países como Puerto Rico, México, Guatemala, Colombia, entre otros.

Decesos injustos El médico cirujano Mauro Quintero, quien labora en el Hospital Adolfo Prince Lara de Puerto Cabello, deploró el hábito de disparar al aire para recibir el año nuevo debido a la crueldad que llevan signados los proyectiles. Son muertes injustas. No siempre son niños, son personas adultas, abuelos& Se trata de un azar doble porque además de tener la mala fortuna que te caiga una bala del cielo, el proyectil debe afectar algún órgano sensible. A veces la herida compromete sólo los miembros superiores o inferiores y la gente se salva , dijo el especialista.

Peritos en balística externa coinciden en que una vez que el proyectil es arrojado al aire y vencido por la inercia, la gravedad lo atrae a la tierra con una velocidad capaz de provoca aire y vencido por la inercia, la gravedad lo atrae a la tierra con una velocidad capaz de provocar severas lesiones a las personas que tienen la mala fortuna de recibirlos. Es cuestión de física, todo lo que sube baja , indican los peritos. La letalidad del disparo depende en gran medida del ángulo del rma de fuego respecto al plano de sustentación del tirador.

El calibre del arma, el tipo de proyectil y el viento intervienen en la trágica ecuación. Los estudiosos de la balística externa señalan que si el disparo se realiza en un rango perpendicular, es decir a 90 grados, los riesgos se minimizan y comparan a estos proyectiles con una tormenta de granizo cuyos copos no suelen ser mortales. El plomo antes de llegar a su punto de elevación máximo comienza una lenta e indeclinable pérdida de energía. Sin embargo, otros expertos prefieren no tentar al albur. Aseguran ue éstos pueden penetrar cualquier cráneo y causar la muerte.

Sin nexo común El consultor de seguridad y exjefe de la División contra Homicidios del Cicpc, Luís Godoy, lamenta que las balas perdidas siembren dolor y luto en las familias venezolanas justo cuando se inicia un nuevo año. Admite que las pesquisas referidas a este tipo de crimen representa una especial dificultad, pues no existe un nexo común entre víctima y victimario. Godoy sostiene que en la sala de autopsias es donde se establece que el deceso se produjo por 3Lvf4 que el deceso se produjo por una bala perdida debido a la rayectoria intraorgánica del proyectil.

Esos homicidios son muy frecuentes en Navidad y Aho Nuevo. La gente sale a echar tiros al aire sin pensar que todo lo que sube tiene que bajar , dijo. Explicó que son complejos los cálculos que deben realizar para identificar la ubicación del tirador con respecto a la víctima. Además, la única evidencia que disponen es un proyectil que en ocasiones está deformado por el impacto con piezas óseas. El director de la asociación Paz Activa, Luis Cedeño, dijo que las muertes por balas perdidas suelen quedar engavetadas en los espachos policiales puesto que los victimarios son anónimos.

Sostuvo que en el caso venezolano la alta incidencia con respecto al resto de Latinoamérica podría ser consecuencia del uso generalizado de municiones de guerra. Un informe divulgado el pasado mes de mayo por el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (Unlirec), reveló que Venezuela ocupa el primer lugar con más victimas por balas perdidas, con un total de 74 casos registrados (mortales y heridos), por encima de Brasil, que contabilizó 71 hechos de estas características. Noticias relacionadas