El Cuchillo De Santero O Pinaldo Y El Babalawo En Ocha ¿Cuál Es La Verdad

0 2012-BIBLIOTECAS SOCIEDAD YORUBA DE MEXICO Y AGUILA DE IFA FOUNDATION- EJEMPLAR GRATUITO- El Cuchillo de Santero o Pinaldo y el Babalawo en Ocha: ¿Cuál es la Verdad? Nuestra tradición religiosa pasó muchos «dolores de crecimiento» en los inicios del siglo pasado y estos aún continúan. Intercambios, reorganlzaciones, innovaciones, transculturaciones y apropiaciones, fueron las normas q s tradiciones a la entrada del siglo XX y • n o hoy, el pasado to View nut*ge está lleno de guerras de p mismo siglo, ya se m sus cía y a mediados del os tendencias con respectivas variantes en cada una.

Estaban las casas con una tendencia hacia una religión netamente de Ocha y otra con tendencia totalmente de Ocha/lfá. Esta es una guerra que, lejos de apaciguarse, se recrudece cada día más, por posiciones intransigentes de ambas partes. Al parecer, la otra parte del legado que hemos heredado, es la guerra sin sentido. Hoy en día, las más radicales Casas de Ocha, tienen instaurada la adoración a Orunmila y le rinden tributo, aun sin ningún atributo este Orisha recibido.

Se limitan a la adoración, pero no lo reciben, tan solo oor no solicitar los servicios de un Babalawo oara ello. Sin Babalawos, ino también viejos Olorishas. Hoy, hemos querido analizar la evidencia histórica de estos hechos, porque durante años las acusaciones han recaído injustamente sobre el Olorisha equivocado. Sabemos que este es un tema bastante neurálgico y bastante delicado, por lo que pasaremos al análisis de hechos históricos y no al análisis de dogmas de Ifá.

Fue básicamente en la mayoritaria regla que se desprendió de Doña Timotea Albear Latuán y Doña Rosalía Abreu Efunshé, que se dieron dos variantes (después de su muerte): Una donde el personaje central debla ser el Oba Oriate, un Olonsha altamente alificado y entrenado para tal propósito y que estaba supuesto a ser el único dirigente de una Casa de Santo y la otra variante, donde los Babalawos se opusieron a esto, ya que obviamente usurpaba sus funciones.

Debemos recordar que a Latuán, Efunshé y Oba Tero, ya se les llamaba Ori Ate, pero este debía poseer entrenamiento y hasta pasar un «examen». En esta parte de la historia, las casas de Ocha que no aceptaron tener la participación activa de los Babalawos, se mantuvieron y mantienen al día de hoy, aun cuando son de menor tamaño. No por ello deben dárseles calificativos de Anti Babalawos.

Estas casas han mantenido su tradición tal como la recibieron, donde es un Olorisha altamente calificado es el que efectúa todos los ritos consagratorios en Ocha de los iniciados, incluyendo Sacrificios de anmales de cuatro patas (realizados por Ashoguns) y pagando los derechos de lo que corresponde a Ifá y no por ello deben ser 2 5 (realizados por Ashoguns) y pagando los catalogadas como inventos. Esto también es un LEGADO y un PATRIMONIO, siempre y cuando mantengan lo que es litúrgicamente correcto y no los inventos.

Otras Ramas que siempre promulgaron la sola participación de Olorishas en un Cuarto de Santo, migraron de Matanzas hacia La Habana, donde tampoco aceptaban las imposiciones que venían la Rama de Catuán y Efunshé y tienen tradiciones propias y también son más pequeñas, pero no eran recalcitrantes como hoy en día, ya que permitían al Babalawo u Ozainista hacer sus trabajos. Sin embargo, dos ramas causaron el Cisma Religioso, conocido como La División de La Habana. Estas compartían varios puntos comunes.

Por ejemplo, la posición de Ori Ate, era ejercida por mujeres, los sacrificios de animales, aun de cuatro patas, eran realizados por hijos de Oggún o Babalawos quien en lgunas ocaslones lavaban y afeitaban la cabeza, se pagaban los derechos de las hierbas a un Ozainista o al Babalawo, hacían los cantos litúrgicos y en fin, se veían las funciones que hoy, tal como ayer, son consideradas como las funciones del Babalawo. Estas casas mantienen ese legado y no es menos que el de otras casas tampoco.

Las casas derivadas de Latuán y Efunshé, específicamente las de su discípulo y amigo Obadimeyi, eran obedientes con respecto a Ifá y si promulgaban que los Babalawos tenían funciones dentro Cuarto de Santo, menos una casa que entró en rebeldía y solo les daba particip 35 aba participación, pero de una forma limitada. Por lo menos, se así a partir de la muerte de Latuán y Efunshé. Contrario a lo que piensa, el Pinaldo o Cuchillo de Santero no fue introducido por los Babalawos de la Isla, donde muchas casas los han hecho los chivos expiatorios de lo que muchas otras casas, incluyendo casas de Ifá, catalogan como un Invento.

El Cuchillo de Santero, fue introducido a nuestras prácticas por Efunshé y Latuán al entregarlo a Don Octavio Samá Obadimeyi. Este atributo sin precedentes, también fue introducido y parece haber sido que en su momento, Obadimeyi lo llevó a su natal Matanzas, simplemente para «Confirmar a otros santeros por el nuevo sistema de consagración impuesto por La Habana y no como lo trataba de imponer y argumentar débilmente Don Nicolás Valentín Angarica. odemos asumir, con justificada razón lógica (como veremos más adelante), que para aquella época, los cabildos Matanceros trabajaban con la participación activa del Babalawo, como un fenómeno de intercambio de atributos, tal como ocurrió con muchos Orishas y hasta con diferentes Reglas, donde el Babalawo Lucumí trabajaba con los Arará, como parte activa en sus consagraciones. De hecho, no se puede decir que los Babalawos no trabajaban en el cuarto de Santo o que usurpaban funciones. Es un hecho HISTÓRICO también, que la mayoría de los Cabildos más prestigiosos de la Isla, fueron fundados por mujeres, que además en su mayoría. e gabalawos 4 35 prestigiosos de la Isla, fueron fundados por mujeres, que además en su mayoría. tenían esposos Babalawos y muchas cosas dentro del Cuarto de Santo, están vedadas a las mujeres, como lo pueden ser la bendición y recolección de hierbas, coco a Eggun y sobre todo el sacrificio de animales. Ellas requerían de Babalawos o pudieron ni siquiera imaginar como dividir la religión, mucho menos haberlo promovido. Menos aún, si estos Babalawos eran esposos. Es más, esto explica por ejemplo, como Don Tata Gaitán trabajaba con diferentes cabildos y tenla ahijados en La Habana, Matanzas y Palmira.

Lo que sí podemos ver en los registros históricos de los cabildos, es que estos en su mayoría eran conformados a nombre de mujeres de la talla de Ña Rosalía Abreu (Efunshe), Doña Margarita Armenteros (Ainá), Doha Caridad Argudín (Igoró), Doha Belén González (Apotó), Ma Monserrat González (Oba Tero), Francisca Entensa Pino (Changó GumD y Doña Guadalupe Estables ambas de Palmira, Doña Josefa Herrera (Echu Bi) Hija de Don Remigio Herrera Adeshiná, Aurora Lamar (Oba Tola), Susana Cantero (Omi Toké), Doña Fermina Gómez (Ocha BO, Doña Tiburcia Sotolongo (Ochún Miwá), ninguna de ellas trabajó sin el concurso de los Babalawos.

Los pocos cabildos o ramas fundados por hombres, también trabajaban con Babalawos: Don José «Pata de Palo» Urquiola, Don Apolinar «Polo» González (Ochún Weyé), La Sociedad de Protección Mutua Santa Rita de Casia y San Lázaro de Don Silvestre Ence, conocido como el Cabildo de papa Sllvestre, uien tenía estrechos s 5 Don Silvestre Erice, conocido como el Cabildo de Papa Silvestre, quien tenía estrechos lazos de amistad con Babalawos de la talla Don Esteban Quiñones y Don Bonifacio Valdés.

Las funciones del Babalawo en un cuarto de Santo simplemente, podían ser una usurpación, ya que eran las prácticas comunes y aceptadas con las que trabajaban las Iyalochas y Babalochas de la época, tal como lo muestra la conformación de los Cabildos. Una las tantas pruebas de este trabajo conjunto de Babalawo/ Olonsha, lo vemos en la tardía introducción de los Orishas en Santiago de

Cuba, que se ubica entre 1912 y 1940, pero donde sí se sabe con certeza que las primeras iniciaciones en Orisha en la provincia, se dieron entre 1920 y 1930, por la afamada Iyalosha Doña Aurora Lamar, en compañ[a de su esposo, el Babalawo Don José Ramón Gutiérrez. Solo desde este punto, podemos ver que no hay tal usurpación del Babalawo, como lo han querido hacer ver por anos. En La Habana, junto con la introducción de este «atributo», se introdujo la «ceremonia» para recibirlo, la cual consistía, para la época, en un fundamento que según atuán y Efunshé era para «‘Confirma< a los iniciados en Ocha.

Las acusaciones por parte de viejos Olorishas sobre la tergiversación de este atributo, cayó directamente sobre Don Nicolás Valentín Angarica, quien lo presentaba como un «Tributo» a pagar a Oggún. De hecho, la voz cantante en la introducción, defensa y justificación de este atributo de Ocha en La Habana, fue el mismo Don Nicolás Valentín Angarica. Dicha «ceremonia 6 5 este atributo de Ocha en La Habana, fue el mismo Don Nicolás Valentin Angaria. Dicha «ceremonia» y «atributo», según el mismo Don Nicolás, era uno de los pasos fundamentales para poder aspirar al cargo de Ori Ate.

Vemos en este manual, en sus páginas 78 y 79, cuales eran las explicaciones que daba Don Nicolás para este «Atributo», que fuera introducido recientemente en las ceremonias de Ocha de La Habana: FINAGUO o FINADO. Finaguo quiere decir, un poquito a todos; y como cuando se recibe Obbé, hay que darle de comer a todos sus Oshas, siempre es poco, porque nunca se tiene lo suficiente para darle a Osha, es por lo que se le da el calificativo de Finaguo o Finado, de cualquiera de estas dos maneras que usted lo diga, está bien dicho, porque Finaguo ya quedó explicado y finado quiere decir, un poquito que quedó trás. ¿? ) . Aunque el origen de esto es porque en África, cuando se consagra a una persona, no se le dan todos los Oshas, (¿? ) nada más que el de cabecera, Eleggué y Obbatalá. Cuando estos Oshas sean del nacimiento de Ocoró, que son los siguientes: Elegguá, Oggún, Ochosi, Orishaoko, Inle o Changó, entonces todos los demás se cogen de Addimú y es entonces cuando se tiene la necesidad de coger Finaguo. Teniendo en cuenta que ningún africano trajo a Cuba, más que el Osha que se hizo y los Oshas de Addimú, que muchos de estos fueron confeccionados aquí en Cuba.

Consagraciones no ortodoxas. Nota del Editor) . En África, cuando los 010-0shas de Somuggaggá no cogían Obbé, lo que hacían era Ebbó Güonú para t África, cuando los 010-0shas de Somuggaggá no cogían Obbé, lo que hacían era Ebbó GUonú para todos los Oshas, y estos 010-0shas eran los siguientes: 010 Oshún, 010 Obbatalá, 010 Oyé, excluyendo a los Oni Yemayá que por su nacimiento de Agganá Ocun, estaba considerada en las dos Deidades de Ocaró y Somuggaggá, o sea, de la vida y la muerte. (¿? Fue aquí en Cuba donde se empezó a dar todos los Oshas que e están dando actualmente, por eso es que Finaguo es un complemento de Osha: Un Ebbó. Al Finaguo se le hace la Ceremonia de Obbé, el cuchillo, porque este es uno de los objetos donde se simboliza Oggún. (¿? ) . Tal como muestra la evidencia histórica con la que podemos contar, no había una explicación coherente para este atributo, ya que Don Nicolás no dijo absolutamente nada. En este momento es preciso preguntar: ¿Qué tiene que ver un Obbé de Somugaga con pagarle un tributo a Oggún? ?Qué tienen que ver los 010 Oshún, 010 Obbatalá, 010 Oyá con tener que recibir un Obbé? Esta fue una explicación, que ni Olorishas ni Babalawos aceptaban, ni se aceptan hoy en día. Sin embargo, deja claro que este Cuchillo o «Finaguo» se recibía porque había muchos religiosos que no estaban consagrados de la forma «Ortodoxa» que se exigía, lo cual es importante recordar, ya que es precisamente por esto que se entregaba el famoso «‘Finaguo».

En el siguiente párrafo de ese capítulo de su libro, Don Nicolás ya pasa a decir que este era para el sacrificio de animales. Veamos la narracion: Finaguo u Obbé no se recibe, porque se quiere obtener solame sacrificio de animales. Veamos la narración: solamente para matarle animales a Osha o para la cocina de su hogar o para más o menos libertad de acción con sus Oshas, librándose de esta manera de estar subordinado a los mayores, no, Finaguo es un tributo que usted está pagando a Oggún.

Dicho tributo es porque usted, no está autorizada (Notar que se habla en femenino y no en masculino) para sacrificar a ningún animal, ya que el día ha de llegar en que usted tendrá que darle cuenta a Olofi de todo lo que usted ha hecho en esta vida, y como nadie está autorizada para quitarle la vida a lo que él se o ha dado por mandato de Oloddumare, y usted por su fe ha quebrantado uno de sus preceptos brindando un holocausto, a tal o más cual animal a sus Orishas, buscando un alivio para su alma que sufre por algo en esta vida.

Usted ha vulnerado uno de sus preceptos y como que usted no quiere ser culpado de tal abominación, es por lo que usted recibe a Oggún, y la responsabilidad recae en él. Oggún lokuao, que dice: Oggún lo mató. Por lo que este Finaguo, si usted no tiene Diloggún de Oggún, tiene que dárselo, porque a él es al que usted le está pagando dicho tributo.

Como se puede observar, Don Nicolás, aparte de hacer analogías Incoherentes con ciertas ‘tradiclones africanas», trataba débilmente de justificar el Cuchillo (Obbé) de Santero o Pinaldo y como debía ser recibido para el sacrificio de animales, pero jamás sustentó esto con ninguna escritura. De hecho, según su hecho, segun su libro, hasta para cocinar se debía tener «Finaguo».

Es más, los religiosos de la época se quedaron esperando la explicación de que tenían que ver Sornugaga y Acaro, con pagarle «un tributo» a Oggún y a su vez que tenía esto que ver con los Oló Ochún, Oló Obbatalá y Oló Oyáy el acrificio por parte del Olorisha. La explicación nunca vino. Este atributo efectivamente tenía que ver con los otros Ocha, pero no de la forma que quiso presentarlo Don Nicolás, como también lo veremos más adelante.

Sin embargo, podemos darnos cuenta que en su versión, dice claramente que al ser en Cuba donde se entregan todos los Orishas, esto justificaba un cuchillo que en realidad era un Ebbó (el Ebbó del año claro está), entonces lógicamente, no pudo tener un origen africano. Ya con esto se contradecía él mismo y ya vemos porque esto no era un argumento muy sólido para nadie y menos para los Babalawos y Olorishas de la época.

Más importante aún, es que podemos ver que este Manual desmiente un concepto, que para muchos, hoy en día es lo mismo. Muchos críticos de este atributo (Olonshas principalmente), del cual injustificadamente se ha culpado a los Babalawos, también establecen – erradamente – que el Cuchillo era parte del Caracol de Oggún, lo que es Falso. El Caracol de Oggun era una ceremonia que se debía hacer después de recibir Pinaldo si se quería hacer sacrificios y asf lo promulgaba un Olorisha y no un Babalawo, tal como se puede apreciar y