artículo científico sobre curriculo universitario y competencia de docentes

ngeniare. Revista chilena de ingenier[a, vol. 16 NO 1, 2008, pp. 147-158 UNA METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE UN CURRÍCULO ORIENTADO A LAS COMPETENCIAS A METHODOLOGY FOR COMPETENCY ORIENTED CURRICULA DESIGN Rodolfo schmal s. l Andrés Ruiz-Tagle A. Recibido el 9 de julio 2007 Received: uly 9, 200 Accepted: November RESUMEN 8 p de noviembre de En este artículo se aborda el desafío del diseño de un currículo orientado al logro de competencias. para ello, se analizó el estado del arte mediante una revisión del concepto de competencia y de los modelos curriculares en este ámbito.

De sta revisión no se ha encontrado un método formal que permita construir un currículo orientado a las competencias. Para cubrir esta brecha el presente trabajo propone una metodología cuyo punto de partida es asociar a cada competencia un módulo o una asignatura, asociación que puede ser modificada por restricciones de tiempo y recursos a través de un proceso de refinamientos sucesivos. La metodolog(a propone las siguientes etapas a partir de un perfil metodologías, diseño curricular.

ABSTRACT This article deals with the challenge of designing a competency- based curriculum. For this a revision of the concept of competence was analyzed along with the existing curricula models based on competence. A formal method wasn’t found which would have allowed in constructing a competency-based curriculum. In order to solve, this article proposes the methodology with which a first stage is started associating each competence with one module or assignment which perhaps at a later stage could be modified for time and resource restrictions through successive refinement process.

Starting from a specific professional profile defined by ts competences and associate capacities the methodology proposes: ) identification of modules; b) module sequencing• c) structuring of module; d) revision of each module; e) revision of curriculum; and f) construction of syllabus for each module. It is through this methodology the modules that are part of the curriculum aims to integrate the knowledge and the skills required to achieve the competence. Keywords: Curricula, competences, competency-based curriculum, methodology, curricula design.

INTRODUCCION En las últimas décadas se ha producido un significativo incremento en la cantidad de estudiantes universitarios. En las figuras 1 y 2 se puede observar la diferencia de obertura entre dos generaciones de distintos países, aquella comprendida entre los 25 y 34 años y entre los 45 y 54 años Esta mayor cobertura está posibilitando el 2 ocloeconómlcos acceso a las universidades 28 de menores ingresos que eían limitada su que en el pasado veían limitada su incorporación por no terminar su educación secundaria y/o por la necesidad de incorporarse tempranamente al mundo del trabajo.

En ambas figuras el promedio OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) corresponde al promedio de los países más desarrollados. Facultad de Ciencias Empresariales. Universidad de Talca. 2 Norte 685. Casilla 721. Talca, Chile. E-mail: [email protected] cl 685. casilla 721. Talca, Chile. E-mail: [email protected] cl Ingeniare. Revista chilena de ingeniería, vol. 6 NO 1, 2008 La inserción de Chile en el mundo por la de un modelo de desarrollo basado en las exportaciones en un contexto de globalización y altamente competitivo, plantea profundos desafíos al sistema educativo en su conjunto, muy particularmente al sistema de educación superior y, en él, al sistema universitario. Retos en materia de formación de profesionales y de investigación y desarrollo que osibiliten encarar con éxito la necesidad de incrementar la productividad de la sociedad chilena. Figura 1. % de población con al menos educación secundaria, según tramo de edad.

La Universidad de Talca se ha propuesto abordar estos retos y desde el año 2004 ha realizado una transformación curricular de sus carreras de pregrado en el llamado Proyecto de Rediseño Curricular Basado en Competencias. En el marco de este proceso surgió la necesidad de desarrollar una metodología de trabajo que permitiera -a partir de un vector de co profesional específico- cul ciado a un perfil urrículo o plan specifico- culminar en un currículo o plan de estudios orientado a la formación de las competencias consignadas en el vector correspondiente.

ANTECEDENTES Figura 2. % de población con educación terciaria tipo A, según3 tramo de edad. Fuente: MINEDUC, 2003. En Chile, esta ampliación de la cobertura se ha dado bajo débiles marcos de regulación, tanto para la creación de nuevas instituciones de educación superior, como de nuevas carreras y/o la apertura de nuevas vacantes. Junto con ello, se ha planteado que la Inserción de los países en el mundo actual está demandando cotas más altas de roductividad y de igualdad de oportunidades en el acceso a la educación.

Para las próximas décadas los cambios que se vislumbran en las universidades apuntan a superar problemas asociados a la ausencia de regulación -o de regulación por el mercado- que afectan a la calidad de la educación, los cuales están empujando al establecimiento de esquemas de acreditación y de información que orienten la asignación de recursos públicos, el financiamiento de la educación en general y a la vinculación de las universidades con el sector productivo. La educación terciaria corresponde a la educación superior y los rogramas de educación terciaria tipo A son programas basados principalmente en teoría y diseñados para proveer conocimientos que permitan continuar en programas de investigación avanzada profesiones con altos requerimientos de conocimientos. 148 4 8 a los estudiantes al mundo laboral real. Sin embargo, recién con los profundos cambios económicos y tecnológicos que se desatan desde los años 70 el concepto empieza a adquirir relevancia.

Estos cambios plantean nuevos desafíos en educación y capacitación que respondan a las exigencias empresariales para incrementar su eficiencia, productividad y rentabilidad. En este contexto, las competencias de los recursos humanos disponibles pasan a ser un factor clave, no sólo para la consolidación y proyección de las empresas, sino para su supervivencia misma. Desde entonces se busca una mayor vinculación entre las universidades y las empresas que disminuya la brecha dada por el énfasis que la docencia universitaria otorga a la adquisición de conocimientos, por sobre la aplicación de ellos en las empresas.

La educación basada en competencias es una forma de educación que deriva en un currículo a partir de un análisis prospectivo de la sociedad y del intento por ertificar el progreso de los estudiantes sobre la base de un rendimiento o comportamiento demostrable en una o varias de las competencias exigidas [2]. La gran diferencia de este enfoque, con respecto al tradicional, es que la competencia no proviene solamente de la aprobación de un currículo basado en objetivos ngeniare.

Revista chilena de ingenier[a, vol. 16 NO 1, 2008 Schmal y Ruiz-Tagle: Una metodología para el diseño de un currículo orientado a las competencias cognitivos, sno de la aplicación de conocimientos en ambientes reales, abriendo la posibilidad de transformar Sión de competencias. xperiencias de aprendizaj s 8 Esto es, una educación ori neración de competencias. Esto es, una educación orientada a la generación de competencias asume que el foco está puesto en los resultados del aprendizaje.

McClelland sostiene que el cambio de foco desde la evaluación de la inteligencia hacia la evaluación de la competencia está ayudando a un diseño curricular centrado en quien está aprendiendo, y que está basado en el pensamiento sistémico y la planificación estratégica [3]. No obstante, este diseño curricular basado en competencias enfrenta problemas en el ámbito de la medición del prendizaje y de la implementación del cambio por las modificaciones que conlleva, particularmente de recursos docentes, metodológicos, de tiempo y de las redes con empresas.

A pesar de estas dificultades, Larram y González afirman que existen poderosas razones para explicar el interés por implementar un enfoque orientado a las competencias en la formación de profesionales universitarios [4]: u permite evaluar mejor los aprendizajes al momento de egreso; u posibilita una expedita comunicación con los empleadores y proporciona mayores garantías de las capacidades de los egresados; facilita la inserción laboral y ajusta la oferta a los requerimientos para distintas áreas de desempeño profesional, y u genera mayor productividad temprana de los egresados.

La puesta en marcha de un currículo por competencias implica una serie de desafíos: en el diseño curricular y la docencia: nuevo rol del docente, orientado al apre que a la 6 28 enseñanza, mavor relación ia y la práctica, il) en la gestión institucional: mejoramiento continuo, formación a lo largo de la vida, certificación de competencias, y iii) en el sistema global: tránsito entre el aula y la práctica laboral, avances progresivos por módulos.

Si bien el interés por las competencias tiene su origen en la necesidad de impulsar una educación capaz de satisfacer los requerimientos de una realidad laboral cada vez más exigente, el desarrollo de este enfoque ha logrado Ir más allá, incluyendo aspectos que no solo se relacionan con el mundo empresarial, sino con el ejercicio de la ciudadanía y el desarrollo de las personas, las que cobran especial importancia con el ingreso a las universidades de alumnos con bajo capital sociocultural.

Lo anterior se da en un contexto en el que las tecnologías de información y comunicación están alterando sustantivamente a manera como fluye la información al posibilitar que la comunicación fluya de «muchos a muchos» en vez de «uno a muchos». Las fuentes de aprendizaje ya no son monopolizadas por el profesor, sino que provienen de múltiples fuentes no tradicionales tales como los buscadores en Internet y la comunicación electrónica.

De esta forma se ha abierto la posibilidad de que las tradicionales clases frontales centradas en el profesor que enseña (de experto a novato), sean sustituidas y/o complementadas por relaciones cuyo eje sea el alumno que aprende sobre la base de discusiones críticas en las uales el «novato» también sea capaz de hacer aportes valiosos al «experto» EL CONCEPTO DE COMPETENCIA En USA el Internacional Board of Standard for Training and Perfomance Instruction (IBSTPI) define una competencia como «un conocimiento, habilidad o actitud 7 8 Perfomance Instruction (IBSTPI) define una que habilita a una persona para desempeñar efectivamente las actividades asociadas a una ocupación o función de acuerdo a los estándares esperados en el empleo» [6]. por su parte, el National Center for Education Statistics (NCES) define una competencia como «la combinación de conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para ealizar una tarea específica» [7]. Según Sladogna toda competencia es una síntesis de las experiencias que el sujeto ha logrado construir en el marco de su entorno vital amplio, pasado y presente. Por tanto, las competencias son capacidades complejas que poseen distintos grados de integracion y se manifiestan en una gran variedad de situaciones en los diversos ámbitos de la vida humana personal y social [8].

Earnesty De Melo definen la competencia como una sentencia que describe la demostración integrada de un agrupamiento (cluster) de capacidades relacionadas y de actitudes observables y medibles en la ejecución de un rabajo o una tarea Esto implica que: a) la competencia es medible en términos de cantidad, calidad, tiempo, costo o una combinación de ellos, cuya acción o rendimiento orienta los verbos a usar al describirla; b) un cluster de capacidades consiste en capacidades cognitivas, prácticas y sociales manejadas diestramente como un todo; 149 8 8 c) las capacidades envuelv apacidades especificadas en la taxonomía de Bloom [10] -analizar, interpretar, diseñar, evaluar, crear, planificar, resolver, diagnosticar, etc. ?? como las capacidades prácticas de bajo nivel de la taxonomía de ] -cortar, juntar, medir, soldar, pintar, etc. ; Dave [11 d) un trabajo es una actividad con un inicio y un fin definidos a ser realizado en un período de tiempo, independiente de otro trabajo, y que da como resultado un producto, servicio o decisión; e) el desempeño de un trabajo debe serlo por sobre un nivel predeterminado en todo momento que se realice para que sea válido y confiable. En consecuencia, el concepto de competencia integra conocimientos, potencialidades, habilidades, destrezas, prácticas y acciones de diversa índole (personales, colectivas, afectivas, sociales, culturales) en diferentes escenarios de aprendizaje y desempeño.

Siguiendo a Larraín y González [4], la competencia es concebida como «una concatenación de saberes, no sólo pragmáticos y orientados a la producción, sino aquellos que articulan una concepción del ser, del saber, saber hacer, del saber convivir». La competencia otorga «un significado de unidad e implica que los elementos del conocimiento tienen sentido sólo en función del conjunto. En efecto, aunque se pueden fragmentar sus componentes, éstos por separado no constituyen la competencia: ser competente implica el dominio de la totalidad de elementos y no sólo de alguna(s) de las partes». por anto, la competencia es «un saber en acción.

Un saber cuyo sentido inmediato no es describir la realidad, sino modificarla; no definir problemas, sino solucionarlos; un saber el qué, pero también saber cómo». La competencia se concibe como una capa 8 solucionarlos; un se concibe como una capacidad efectiva para llevar a cabo de manera exitosa una actividad plenamente identificada que se desarrolla a través de experiencias de aprendizaje en cuyo campo de conocimiento se integran 3 saberes: conceptual (saber conocer), procedimental (saber hacer) y actitudinal (saber ser). En relación a la competencia se ueden distinguir 3 enfoques: aquel que se centra en la capacidad de ejecutar las tareas; aquel que se concentra en los atributos personales (actitudes, capacidades), y el holístico, que incluye los dos anteriores.

Si bien el concepto proviene del mundo laboral y tiene una fuerte connotación utilitaria, en la actualidad esta concepción ha evolucionado de forma tal que una competencia envuelve la demostración de la capacidad para un desempeño satisfactorio no sólo en ámbitos definidos dentro de las organizaciones, sino que, más allá de ellas, en la sociedad en que nos desenvolvemos. El concepto de competencia más generalizado y aceptado es el de «saber hacer en un contexto». El «saber hacer», lejos de entenderse como «hacer» a secas, requiere de conocimiento (teórico, práctico o teórico-práctico), afectividad, compromiso, cooperación y cumplimiento, todo lo cual se expresa en el desempeño, también de tipo teórico, práctico o teórico-práctico. Por ejemplo, cuando alguien lee un texto y lo interpreta (saber hacer) ejecuta una acción (desempeño) en un contexto teórico (contenido del texto) [4, 5]. 150 Desde el punto de vista d volucrados, en 0 DF 28 las empresas la competen términos de