APRENDE A VIVIR CON EL TOC

APRENDE A VIVIR CON EL TOC APRENDER A VIVIR CON EL TRASTORNO OBSESIVO. COMPULSIVO garbara L. va Noppen (Asistente social). ora. Michele T. Pato y Dr. Steven Rasmussen Diseñi ilustraciones: Septiembre 2001 Sumario iNO estamos Amadís De Gaula AJ Darloleta ver que los reposteros sacaban la cama del rey Garinter fue a contárselo a Elisena. -Amiga -le dice Elisena-. creo que esto que al presente parece yerro. eré algún día Servicio de La gran alegría gue Siento me Funciones Motoras de la Medula Espinal; Reflejos Medulares Funciones Motoras de la Medula Espinal: Reflejos Medulares Alumna: Crislayr Peffe. Maria Goret Profesor: Dr. Emilio Torres • La información sensitiva se Integra a todos IOS niveles del SN y genera las respuestas motoras adecuadas Resumen De Desarrollo La evn:’luclón de la constltuclón del desarrollo La ewluclón de la constltuclbn del desarrollo dic origen a partir de los añas cincuenta del siglo pasado. ar Consiguiente, Su concepto Surge después de la segunda Guerra Mundial. El cc Rosa Alicia Elizondo Callejas Informática I M CM MV CY CMV Este Ilbro pertenece a la segunda edición de la Serle Integral por Competencias, que Grupa Editorial Patria lanza con base en los uevos programas de la Dirección General de Bachillerato (DGB), además Gamdhi Biografía La primera foto conocida de Mohandas Karamchand Gandhi, c. 187t con siete años.

Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar, una ciud, costera del pequeña estada principesco de Kathiawar, actualmente en el esta Atractivos turk Sticos REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION UNIVERSITARIA, CIENCIA Y TLCNOLOGIA COLEGIO UNIVERSITARIO DE CARACAS PROGRAMA NA:IONAL DE FORMACION EN TURIS ensayo ciencia tecnología e ingeniería Ensayo e Ingenlerfa Ingeniería de Telecomunicaciones APRE TRAST Barba Dr.

St Diseñ grafic Septie Suma íNo es ilJste ¿Cuál ¿Desa Trata Cuan onen Orien Recon Modifi Saber No ha Crear Mant Atene Fijar lí de áni Segui Recur ayudarle? » Aunque parezca raro, actuar de forma intuitiva no siempre es beneficioso. Ceder, tranquilizarle o discutir no siempre son formas constructivas de contribuir a reducir los síntomas del TOC, ni estas respuestas transmiten necesariamente el deseo de ayudar. Saber que lo que sufre esa persona es un trastorno conocido quizá le suponga un cierto alivio, porque «al menos sabemos como llamarlo y podemos encontrar a alguien que nos ayude».

Saber que esa persona tiene n TOC es el primer paso para aprender a afrontar mejor los síntomas. Lleva tiempo y esfuerzo aprender a comprender realmente el TOC, aceptar que un ser querido tiene TOC y saber cómo afrontarlo de forma eficaz. Los síntomas del TOC no siempre desaparecen pero, con tratamiento y apoyo familiar, la mayoría de las personas experimentan cierta mejoría. Usted puede llegar a aprender la forma de afrontar ese trastorno; las relaciones familiares pueden mejorar y los s(ntomas, disminuir.

No obstante, esos objetivos han de alcanzarse gradualmente, sin olvidar que llevan su tiempo. 7 Tras varios años trabajando con familias que tenían no de sus miembros afectado por un TOC, hemos descubierto algunos aspectos comunes: sentimientos de aislamiento, frustración, vergüenza, preguntarse «¿Por qué no paran quietos? ‘… Sobre todo es una petición de ayuda: «¿Qué debemos hacer? Los familiares suelen sentirse angustiados, desconcertados, abrumados y frustrados.

Tratando de ayudar, es probable que usted haya probado de todo, desde pedir a la persona afectada por el TOC que d rtarse «estúpidamente», hasta ay s ritual por el TOC que deje de comportarse «estúpidamente», hasta ayudarle con sus rituales o, realizar las tareas que le correspondían a ella para mantener la paz’. Cualquiera de esas actitudes tendrá un efecto negativo en el funcionamiento de su familia y posiblemente agrave los síntomas obsesivocompulsivos. Los conflictos familiares son inevitables.

A medida que la persona con TOC rechaza sus intentos de «ayudarle» o éstos resultan ineficaces, usted puede sentirse desesperado o impotente. iUsted puede hacer algo! Una mujer de 40 años, que llevaba 20 sufriendo un TOC grave, y su madre de 60 años, empezaron a participar en un grupo de psicoeducación familiar. Según explicaron, «tenían una relación muy buena y pod(an hablar de todo excepto del TOC». En la tercera sesión anunciaron con júbilo al grupo que ya «incluso podían hablar abiertamente sobre el TOC».

Cuando los demás les preguntaron qué había cambiado, la mujer afectada respondió:»Mi madre ha venido a las reuniones del grupo, ha leído información sobre el TOC y ha escuchado a otras personas afectadas hablar sobre sus experiencias. 8 Creo que está empezando a comprender este trastorno y todo lo que yo estoy pasando». Hemos observado que el aprendizaje y la comprensión emocional de lo que supone experimentar los síntomas del TOC deben acompañar a los esfuerzos de la familia por intervenir s personas que padecen un TOC son, por funcionales, puede empezar o detener cuando quiera. Ese es un error habitual.

Aceptar la realidad de que su familiar tiene algo que «no funciona bien» y precisa atención profesional, puede ser un proceso doloroso. Antes de poder prestar una ayuda eficaz, es necesario reconocer el TOC e informarse sobre él. Debe conocer cuál es el problema antes de intentar solucionarlo. El aprendizaje es el primer paso. A medida que vaya aprendiendo más sobre el trastorno, empezará usted a albergar esperanzas de poder hacer algo para ayudar a la persona afectada por el TOC. El TOC es un rastorno bioquímico con síntomas clínicos que van más allá de los rasgos de personalidad.

Cuánto más sepa, mejor podrá considerar las conductas irracionales desde una perspectiva impersonal. Las relaciones familiares mejorarán y la persona con TOC se sentirá más apoyada. Unas relaciones familiares positivas y el hecho de sentirse comprendido potencian considerablemente los beneficios terapéuticos (medicación, terapia de conducta). Ya sabemos cómo llamarlo… ¿Pero cómo saber cuándo los sintomas obsesivo-compulsivos precisan atención profesional? Según empiece a saber más sobre el TOC, es posible ue piense «iParece que hablan de mí! o «iEso es justo lo que yo hago! «. Comparar los rasgos de la personalidad con los síntomas es un error habitual, porque a primera vista parecen lo mismo. No obstante, las causas de esa conducta son muy diferentes. Por ejemplo, un padre a quien le costaba entender por qué su hijo no podía «parar’ de lavarse y marcharse a trabajar, le dijo que él también tenía el «hábito» d e, si él podía par marcharse a trabajar, le dijo que él también tenía el «hábito» de lavarse y que, si él podía parar, ¿por qué no podía su hijo? lo cual enfureció al hijo, agudizándole los síntomas. Se sintió frustrado porque su padre no entendía la importante distinción entre un hábito y una compulsión. Es importante distinguir entre los rasgos obsesivocompulsivos y los síntomas obsesivo-compulsivos. Según una serie de estudios realizados, casi todo el mundo tiene uno o dos rituales. La diferencia reside en el grado de ansiedad y convicción de la necesidad de realizar la compulsión. Las personas con TOC sienten que no pueden controlar su ansiedad de otra forma que no sea llevando a cabo las compulsiones.

Sus cerebros les dicen que si realizan los rituales, sus miedos disminuirán. Es mejor rechazar o identificar esa conducta omo un «síntoma», no como «fallos». Todos practicamos uno o dos rituales, pero las conductas se convierten en «síntomas» de un trastorno si «no son deseadas» e interfieren en las relaciones sociales o laborales. Cuando una persona no puede controlar las compulsiones, es importante no culparla. por otro lado, el TOC no debería convertirse en excusa para reducir la funcionalidad. or otro lado, una vez identificado el TOC, el afectado espera que los familiares asuman sus responsabilidades y así poder evitar determinadas situaciones, lo que rara vez les sirve de ayuda. 10 ¿Cuáles son las causas del TOC? ¿Tengo yo la culpa? Igunos familiares se han pr s OF «Si tengo rasgos subclínico ¿desarrollaré ese trastorno? «. No hay pruebas que respalden ese vínculo. De hecho, muchas personas tienen rasgos obsesivo-compulsivos durante toda su vida y no llegan a desarrollar un TOC. Tanto los factores ambientales como genéticos parecen contribuir a la aparición de los síntomas obsesivocompulsivos.

Los últimos estudios genéticos, junto con un análisis de anomalías neurobioqu(micas en personas con TOC, indican que este trastorno puede tener un cierto componente genético. Así, varios miembros de una gran familia pueden estar afectados or un TOC u otros trastornos relacionados, como el síndrome de la Tourette (ST). Los miembros de la familia pueden presentar diversos síntomas, obsesiones y compulsiones, ansiedad generalizada, crisis de angustia y tics complejos motores o vocálicos (síndrome de la Tourette).

Según los estudios genéticos, existe un índice de concordancia más elevado de TOC en gemelos monocigóticos (cerca del 55 que en gemelos bicigóticos (alrededor del 15 %). Hasta la fecha no se han realizado estudios sobre hijos adoptivos o gemelos que hayan crecido separados. Parece ser que las personas afectadas por un TOC presentan una ulnerabilidad genética que se ve influida por situaciones de estrés y factores ambientales, originando la aparición de síntomas. Aunque la mayoría de las anomalías se asocian a un neurotransmisor llamado serotonina, es poslble que también participen otros neurotransmisores.

En otras investigaciones se ha suge ión de algunas 6 regiones específicas del ce ausantes de los cerebro como causantes de los sintomas obsesivo-compulsivos. Dichas regiones del cerebro son muy ricas en receptores de serotonina y están asociadas al aprendizaje de procesos y a conductas de aproximación/huida. También se han identificado rastornos similares al TOC en el reino animal. por ejemplo, existe un trastorno consistente en limpiarse y lamerse en exceso que puede afectar a perros, gatos o incluso pájaros.

Dicho trastorno produce caída del pelo o de las plumas por lamerse o escarbarse con el pico en exceso, de forma compulsiva. Los daños en la piel pueden causar infección y, en casos extremos, poner en peligro la vida del animal. por fortuna, los animales afectados responden a los mismos medicamentos utilizados para tratar el TOC, que actúan a través de un mecanismo serotoninérgico. Pese a que muchas investigaciones cientificas se an centrado en factores biológicos, existe una extensa literatura publicada sobre el modelo teórico de aprendizaje del TOC.

El modelo más popular se basa en la teoría de dos fases de Mowrer para la adquisición y el mantenimiento de actitudes de miedo y rechazo. En la primera fase de la adquisición, objetos neutrales (retretes, tijeras), pensamientos («alguien se va a hacer daño») o imágenes (el demonio) se asocian a miedo/ansiedad, a través de su relación con un estímulo de aversión que produce malestar. En la segunda fase, o de mantenimiento, se refuerza el rechazo de los desencadenantes (situaciones, objetos) ya que ast isminuye la ansiedad.

Esta explicación es demasiado simplista. Además, los desencadenantes internos (pensamientos, imágenes, impulsos) pu demasiado (pensamientos, imágenes, impulsos) pueden producir angustla y desatar compulsiones. por otra parte, las compulsiones no siempre se exteriorizan. De hecho, 12 muchas personas afectadas por el TOC describen compulsiones mentales, como contar, analizar una conversación o comprobar una habitación mentalmente. Los modelos cognitivos complementan los modelos de conducta o aprendizaje, abordando el proceso cognitivo típicamente alterado en el TOC.

Pese a que estos ensamientos tan molestos para las personas con TOC son comunes para la mayoría de nosotros, esas personas experimentan un malestar excesivo, por miedo a que suceda una catástrofe, y les resulta más difícil rechazar ese tipo de pensamientos. Los investigadores del campo cognitivo están estudiando los fenómenos cognitivos (creencias, memoria, procesamiento de la información, actitudes, percepciones) para distingu r los procesos de razonamiento obsesivo-compulsivo de las formas comunes de pensamiento.

Es importante reconocer que el TOC no es «culpa» de la persona afectada. Igualmente, usted, como familiar, a de saber que no es el causante del TOC; éste no está originado por una determinada educación. Los padres que sufren un TOC temen enseñar a sus hijos a tener los síntomas. Un padre que no para de «lavarse» puede tener un hijo que no para de «comprobar cosas». Aunque la genética parece desempeñar un papel en el TOC y los hijos imitan a los padres, no es posible aprender la ansiedad que acompaña al TOC de los padres.

Quizá sea humano sentirs de los fenómenos psicológicos acompaña al TOC de los padres. Quizá sea humano sentirse responsable de los fenómenos psicológicos que no tienen una explicación única y clara. Es poslble que se pregunte a si mismo: «Bien, si yo no he sido, ¿cuál es la causa? Actualmente, la mejor explicación general es la siguiente: una predisposición genética en la que muy probablemente esté implicado el neurotransmisor serotonina puede determinar que una persona sea vulnerable al desarrollo de un TOC.

Ciertos valores, la ética y las creencias 13 personales pueden contribuir a ello, pero los padres no causan el TOC Todos podemos sentirnos culpables por la forma en que hemos educado a nuestros hijos o hemos respondido a nuestro cónyuge. Culpar a los familiares no conduce a nada. Por el contrario, éstos ueden aprender a participar eficazmente en el tratamiento del TOC y a desempeñar un papel crucial facilitando mejoras funcionales y no favoreciendo la persistencia de los síntomas. sted, como familiar, puede aprender conductas de apoyo que le alejen de las compulsiones e influir en la evolución de los síntomas de la persona con TOCy en su vida. ¿Desaparece el TOC? La mayor(a de las personas con TOC tienen altibajos. Si espera que, una vez desaparecldos los síntomas obsesivo-compulsivos, ya no reaparezcan, posiblemente se sienta decepcionado. Hay personas que sufren un episodio y desp vuelven a manifestar los s strés o de cambio, y ayudar a que la persona afectada también lo prevea. Son varios los factores que pueden influir en los altlbajos del TOC.

El más común es el estrés, que puede aflorar en muchas situaciones, incluso en momentos felices o positivos. Las personas con TOC suelen comentar que no les gustan los cambios y que éstos les resultan difíciles. Por ahora no existe una «cura» garantizada para el TOC. Existen formas eficaces de tratamiento que pueden 14 ayudar a llevar una «vida normal». Como familiar, usted puede aprender a prever y a reaccionar ante esos altibajos. Tratamiento Los especialistas coinciden en que o mejor es un tratamiento combinado que incluya medicación, terapia de conducta y formación y apoyo a los familiares.

Son varios los medicamentos que tienen un efecto beneficioso en las personas con TOC, como la clomipramina, fluvoxamina, sertralina, fluoxetina y paroxetina. Todos ellos producen cambios en el sistema cerebral de la serotonina. Algunos también se comercializan como antidepresivos, lo cual es positivo, pues muchas personas con TOC presentan además síntomas de depresión, entre otros, pérdida de interés y energía, dificultad para concentrarse y dormir, inc idas. No siempre está claro si estos síntoma rios al Toc; es